lunes, 23 de septiembre de 2013

23/09/2013

Hemos tenido que pasar gran parte de la mañana haciendo cola para conseguir el código fiscal (una especie de código que tienen los italianos de registro), entre hacer cola para que nos dieran número y luego esperar a que tocase nuestro número... pero finalmente lo hemos podido hacer.
Después hemos reanudado la búsqueda del piso, la cosa se va complicando cada vez hay menos. Tras salir de un piso que una inmobiliaria nos ha enseñado en el que la dueña parecía que tenía el síndrome de diógenes, nos hemos encontrado con Laura (gallega) y Fernando (logroñés), que nos han recomendado ir a la agencia en la que ellos han encontrado piso. Ha sido llegar, decir los requisitos que buscábamos (dentro de lo posible en Napoles, claro) y nos han ido a enseñar pisos. Al llegar al segundo que nos iba a enseñar, lo hemos tenido claro, este es nuestro piso!!!
Está cerca de la facultad Federico II, al lado de una de las calles principales, y la única pega que podríamos ponerle de momento , es que hay muchas escaleras para subir, lo de los ascensores aquí mal...
Pero el casero nos ha dicho que  nos va a poner microondas y plancha porque le hemos dicho que nos parecía algo importante, asi que hemos aceptado sin dudar.
Al ir a la agencia para hacer el contrato, nos han dicho que no podiamos instalarnos hasta el 3 por motivos legales, que el casero tenia ese requisito por la policía. Tras convencerlo al final nos deja meternos ya mañana en el piso, a cambio de tener las persianas bajadas y hacer como si estuviese vacío. A cambio nos ha pedido como favor firmar un contrato en el que pone que le pagamos menos para pasar menos pensión a su exmujer... Si cuando decían que Napoles es la ciudad sin ley va en serio... Pero visto lo visto que aquí encontrar piso es una odisea, a callar...
¡Esta noche tocan unas cervecitas de celebración en el hotel!

No hay comentarios:

Publicar un comentario